El Castillo de Leeds está situado a 6 km al sureste de Maidstone, Condado de Kent y su construcción se remonta al año 1119. Es considerado como uno de los más bellos y románticos de Inglaterra. Sobre sus orígines, los historiadores refieren que perteneció a la familia real de Sajonia, entre los años 856 y 860. Luego, el Castillo se convirtió en palacio real para el Rey Eduardo I y su Reina Leonor de Castilla en 1272.
Enrique VIII fue el más famoso propietario del Castillo de Leeds. Se cuenta que gastó grandes fortunas en su ampliación y embellecimiento. Al mismo tiempo, conservó cuidadosamente las defensas del castillo, ya que siempre había motivos de posibles ataques de españoles y franceses. Cabe destacar que la bodega es la parte más antigua del castillo, y muestra la influencia de los normandos del siglo XII.
Los historiadores señalan que en los inicios de su construcción Robert Crevecoeur comenzó a construir un pequeño castillo de piedra en este lugar, estableciendo un torreón, donde se halla ahora la torre la Gloriette. Desde entonces, el castillo ha sido constantemente rehabilitado hasta en el siglo XIX. Lo más destacado en su interior comienza en el patio central, con la fuente de la Gloriette, que data de 1280. Uno de los lugares mas destacables es La Torre de la Doncella, reconstruido en estilo Tudor, era el recinto de la señora del castillo, asi como el Salón de Banquetes de Enrique VIII, con su magnífico suelo de madera de ébano y roble tallado, y unas ventanas preciosas. Un viaje al pasado con su visita.
Artículos relacionados




0 Comentarios en “Leeds, el Castillo de los Reyes”